
El Monasterio de Poblet es el prototipo de abadía cisterciense española. En 1149, el conde Ramón Berenguer IV impulsó el primer cenobio, patrocinando el establecimiento de una pequeña comunidad de monjes bernardos procedentes de la abadía de Fontfroide (cerca de Narbona). Bajo la protección real desde su fundación, Pedro el Ceremonioso ordenó la construcción del Panteón Real de la Corona de Aragón en 1340, y recibió grandes donaciones de las familias nobles de Cataluña y Aragón. Si bien su máximo esplendor llegó en el S. XIV, su decadencia culminó en 1835 como consecuencia de la desamortización de Mendizábal. Tras iniciarse su restauración en 1930, en 1935 la iglesia se volvió a dedicar al culto y, tras la Guerra Civil, retornaron algunos monjes. Hoy en día hay una floreciente comunidad cisterciense en el monasterio.

Comentarios recientes