La capital de la actual Jacetania, la comarca que abarca los valles más occidentales del alto Aragón, desde el valle de Ansó hasta el Tena, y desde la frontera con Francia hasta las sierras de la Peña y de Guara, es una de las ciudades más nobles y antiguas de este histórico reino, del que fue primera capital a mediados del siglo XI, a instancias del rey Sancho Ramírez. Está situada en una depresión que se abre entre las sierras exteriores e interiores del Pirineo septentrional, el llamado campo de jaca, que recorre el río Aragón y fue edificada a 818 m sobre el nivel del mar en una terraza natural sobre el margen izquierdo del río, donde acaba el valle Canfranc y el Aragón cambia la dirección de su curso, que de norte a sur pasa a ser, siguiendo el sentido de la canal de Berdún, de de este a oeste. Desde siempre ha sido un importante centro estratégico, cultural, comercial, militar y de comunicaciones, puesto que ocupa un privilegiado lugar en la milenaria ruta que partiendo de los puertos de Sonport y el Portalet dos de los collados más accesibles del Pirineo, llega hasta el valle del Ebro, y de siempre ha servido de nexo de unión entre dos economías y dos formas de vida: la ganadería y pastoril de los altos valles y la agrícola de las tierras bajas, lo que ha configurado ciudad mercado y lugar de intercambio a esto hay que añadir, además, unas buenas condiciones climatológicas, menos extremas que en las áreas de montaña que la circundan y gran abundancia de agua y sol, circunstancias éstas que de este antiguo atrajeron siempre pobladores, por lo general procedentes de Navarra y Francia, que a lo largo de los siglos fueron ocupando por oleadas su territorio.

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  La Villa Medieval de Alquezar está situada a orillas del río Vero, en el centro de la provincia oscense, Comarca del Somontano de Barbastro y a 660 m de altitud, sobre una de las sierras que discurren paralelas a la cordillera Pirenaica, la Sierra de Guara.
  Integrado en un impresionante , con el  Valle del Río Vero como protagonista, la belleza del pueblo de Alquézar y de su entorno es tan increible, que fue declarada por el  Gobierno de Aragón  “Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara” en 1990

Sallent de Gállego es atravesado por el río Gállego y su primer afluente, el río Aguas Limpias, ambos cauces nacidos dentro del propio término y que confluyen en las inmediaciones del núcleo urbano. Desde Sallent de Gállego existe un camino por donde se puede ir caminando hasta el paraje conocido como “El Saliente” o “Salto del Aguaslimpias”, la pequeña catarata que dio nombre a la población.

La Foratata, un gran peñasco rocoso que se eleva sobre la villa, es el pico más emblemático del lugar. Otras de las cumbres importantes dentro del término municipal son Anayet, Tres Hombres, Arriel y Balaitous, alcanzando muchas de ellas los 3000 metros de altura. Estos paisajes ofrecen infinidad de posibilidades, especialmente la práctica de deportes de montaña y aventura. Son especialmente recomendables las excursiones a Ibonciecho y al ibón de Respomuso, lugar este último donde existe un albergue muy frecuentado por los alpinistas. El municipio está atravesado además por la GR-11, ruta de montaña que recorre la cordillera pirenaica desde el Mediterráneo hasta el Cantábrico.

Riglos se sitúa a 45 km al Noroeste de la ciudad de Huesca, en la carretera A.132 entre Ayerbe y Murillo de Gállego. Un pintoresco caserío irrumpe en el sobre la margen izquierda del Gállego bajo unas formaciones geológicas de impresionante tamaño, con paredes de hasta 300 m. de alto, denominadas Mallos de Riglos.

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